Revista Nacional de Agricultura
Edición 1066 – Febrero 2026

El próximo 8 de marzo tenemos una cita muy importante con nuestra democracia: elegiremos a un nuevo Congreso de la República y también a quienes terminarán de conformar la lista de aspirantes a la Presidencia de la República. El futuro de Colombia, del sector agropecuario y de la seguridad alimentaria está en nuestras manos.
A lo largo de estos ya casi cuatro años, con el trabajo del Congreso de la República se demostró que la independencia de las ramas del poder público es una garantía para los ciudadanos.
Los debates de control político, las discusiones y votaciones de diferentes proyectos de ley dieron cuenta de la importancia que para los ciudadanos tiene contar con un Congreso independiente y dialogante, más allá de las afinidades o discrepancias con el Gobierno de turno. El maltrato, el insulto y la estigmatización que muchos integrantes del legislativo recibieron por parte del Gobierno y del mismo Presidente de la República, son una muestra más de la relevancia de contar con un Congreso independiente que no responde ni a los insultos, ni a las amenazas y mucho menos a proyectos de ley que le hacen daño al pueblo colombiano.
En el caso del agro, la mayoría de senadores y representantes fueron claros al rechazar algunas iniciativas o artículos en proyectos de ley que, como en el caso del esperpento propuesto por el Gobierno en la reforma laboral, no resolverían el problema de la informalidad laboral rural sino que por el contrario lo profundizaría, o como ha ocurrido en la discusión de la Jurisdicción Agraria en la que también muchos le han dejado claro al Ejecutivo que las garantías judiciales y la independencia de la justicia no se pueden perder, como lo pretende hacer equivocadamente el Gobierno Nacional con ese proyecto de ley.
Estas y otras temáticas seguirán siendo parte de la discusión en el legislativo a partir del próximo 20 de julio una vez se posesione el nuevo Congreso. Y muchas de las deudas pendientes del estado con el campo colombiano tendrán una nueva oportunidad para que de la mano de las leyes, los presupuestos, y el verdadero compromiso con el agro, los más de 12 millones de habitantes que tiene nuestra ruralidad vean resultados concretos de quienes hagan parte de la Cámara de Representantes y del Senado de la República.
Por esto es muy importante que acudamos a las urnas masivamente, rompiendo la abstención, evaluando las propuestas concretas que solucionen problemas reales, y la gestión pasada de quienes aspiran a llegar al legislativo. No caigamos en las manos de los populistas que solo se aparecen haciendo promesas falsas en tiempos de campaña.
Y en el caso de las consultas, también hay suficiente información para que cada quien tome su decisión. Candidatos de todas las orillas políticas, personas con diferente experiencia tanto en lo público como en lo privado, y con las diferencias propias de una democracia en torno a la continuidad o no de un modelo económico como el que ha buscado implantar el actual gobierno. Gobierno que ha estigmatizado al empresario, al que genera empleo formal, que no respeta la independencia de los poderes públicos, que se ha olvidado de los mas de 13 millones de colombianos que están en la informalidad laboral, que puso en riesgo el empleo de millones de personas que dependen de la buena relación con nuestro principal socio comercial y que con su fracasada politica de paz total solo logró el fortalecimiento de los grupos terroristas y bandas criminales, así como la expansión del narcotrafico y la minería criminal.
Así que la invitación es a ir a las urnas, con sentido patriótico, rompiendo la abstención, informándonos bien y pensando en los retos que tendremos en el período 2026-2030.
¡!Vota campo, cosecha futuro¡!
Jorge Enrique Bedoya Vizcaya
Presidente SAC
@jebedoya

