Costos de producir en el campo, al alza por el dólar

 

 

Fuente: El Colombiano

Para los 21 sectores agropecuarios colombianos el 2019 ha estado marcado por las condiciones climáticas, las dificultades viales e inseguridad y en las últimas tres semanas por el ascenso de la cotización del dólar. La moneda estadounidense llegó al precio más alto en la historia y se ubicó en promedio a ubicarse en promedio de 3.459,4 pesos el pasado 6 de agosto. Desde entonces la divisa ha rondado los 3.400 pesos y ha estado muy cerca de llegar a los 3.500 pesos.

El presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), Jorge Bedoya, explica que cada actividad encara sus particularidades, pero en el fondo el propósito es igual: obtener rentabilidad para los productores y por ende impulsar el crecimiento económico del país.

Según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) en el primer semestre del año, las actividades vinculadas a la agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca observaron un crecimiento de 1,7 %, nivel menor al que tuvo la economía en su conjunto que se ubicó en 3 %.

Ante esos resultados, el dirigente resalta que las actividades agropecuarias ocupan a 2,3 millones de personas en el país, pero advierte que el 86 % del empleo en el campo es informal, así que aboga por alternativas para formalizarlo.

En ese contexto, el Plan Nacional de Desarrollo (PND) dedica uno de sus apartados a promover el progreso del campo, y entre sus objetivos contempla “fortalecer la generación de ingresos de los hogares rurales, a partir de la promoción de condiciones de empleabilidad y emprendimiento asociado” (ver ¿Cómo funciona?).

Metas vs. realidad

Mientras el PND apuesta por una serie de objetivos al 2022 como aumentar en 21,5 % la producción agrícola (de 10,71 millones de toneladas a 13,02 millones), o incrementar las exportaciones agropecuarias un 15,9 % (de 7.368 millones de dólares a 8.542 millones), y alcanzar un crecimiento promedio de 4,2 %, el presidente de la SAC menciona que deben atenderse otros aspectos.

“Para mí es más importante la rentabilidad que el crecimiento, así que nuestro enfoque está en cómo reducir los costos, ser más productivos, lograr economías de escala para que los actores del campo tengan mejores condiciones para negociar sus cosechas e insumos, y que esto redunde un mayor crecimiento”, enfatiza Bedoya (ver Glosario).

Otro de los componentes promisorios del PND es que se anuncie la destinación hasta un billón de pesos para las vías terciarias, lo que la SAC ve como “algo que le puede empezar a cambiar la cara al campo, y en especial a las zonas rurales”.

“La posibilidad de que el ICA se transforme para ser más eficiente será otro componente esencial en el desarrollo de la política que busca abrir nuevos mercados para el sector agropecuario. Eso requerirá vigilancia, personal técnico y trámites más ágiles. La reglamentación e implementación de esta transformación será determinante”, añade Bedoya.

Adicionalmente, se espera que la reglamentación de las compras públicas de productos agropecuarios, otro aspecto que también quedó consignado en el PND, pueda dinamizar y elevar los esquemas de rentabilidad de los productores del campo.

El desempeño

Al cierre del primer semestre las exportaciones agropecuarias observaron una reducción del 3 %, al pasar de 3.893 millones de dólares entre enero y junio de 2018 a 3.774 millones en los mismos meses de este 2019 (ver Análisis).

“Las perspectivas de tasa de cambio pueden contribuir para que lo que resta del año sea mejor. Pero, los sectores de palma de aceite y el azúcar han tenido dificultades por la dinámica de los precios internacionales y las importaciones”, menciona Bedoya.

Pero, mientras a los productores del campo con vocación exportadora les favorece una cotización alta del dólar, también está la preocupación porque el costo de los fertilizantes y agroquímicos aumenta y, este tiene un peso importante en la producción toda vez que un alto porcentaje de esos insumos son importados (ver módulos).