Revista Nacional de Agricultura
Edición 1073 – Septiembre 2026

Cultivo joven con gráficos de datos climáticos superpuestos

El IDEAM y los gremios agropecuarios exploraron nuevas oportunidades para compartir información, fortalecer el monitoreo climático y facilitar que los productores tomen decisiones con mayor anticipación.

Saber cuándo sembrar, cómo administrar el agua o qué medidas adoptar frente a una posible sequía puede marcar una diferencia importante en la actividad agropecuaria. Para tomar estas decisiones, los productores necesitan información confiable, oportuna y, sobre todo, relacionada con las condiciones de sus territorios.

Colombia cuenta con una amplia capacidad de observación meteorológica e hidrológica, pero uno de los grandes desafíos es conseguir que los datos disponibles se conviertan en herramientas prácticas para quienes trabajan en el campo.

Este fue el eje de la conversación sostenida durante septiembre entre la Junta Directiva de la Sociedad de Agricultores de Colombia y el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales, IDEAM, encabezado por su director general, Andrés Herkrath Sanclemente.

Durante el encuentro, el IDEAM presentó avances en sus herramientas de monitoreo y predicción climática, así como oportunidades para fortalecer la colaboración con los gremios agropecuarios y las instituciones académicas.

La premisa fue clara: disponer de información es fundamental, pero su verdadero valor está en la capacidad de utilizarla para anticipar riesgos y orientar decisiones productivas.

Un país, muchos comportamientos climáticos

Una de las principales dificultades para la planificación agropecuaria en Colombia es la diversidad de sus condiciones climáticas.

Los patrones de lluvia no son iguales en todas las regiones. Mientras algunos territorios presentan una temporada principal de precipitaciones, otros tienen dos periodos de mayor lluvia y algunos mantienen condiciones relativamente constantes durante buena parte del año.

Estas diferencias hacen que las decisiones sobre siembras, cosechas, riego y manejo del suelo deban adaptarse a las características de cada región y actividad productiva.

Durante la presentación, el IDEAM explicó la importancia de distinguir entre variabilidad climática y cambio climático.

La primera corresponde a las fluctuaciones que se presentan en el comportamiento del clima, mientras que el segundo se relaciona con transformaciones de sus tendencias a largo plazo.

Comprender esta diferencia es importante para interpretar adecuadamente los pronósticos y planificar las actividades productivas.

La información climática también permite identificar riesgos que no siempre son evidentes. Una temporada seca puede traer consigo altas temperaturas durante el día y condiciones favorables para que se den heladas durante la noche, como sucede en algunas zonas del altiplano.

Por esta razón, los datos deben analizarse teniendo en cuenta las particularidades geográficas y productivas de cada territorio.

Más estaciones, mejores decisiones

Uno de los asuntos más relevantes del encuentro estuvo relacionado con la posibilidad de fortalecer la red de información meteorológica del país mediante la colaboración con los gremios.

Herkrath explicó que la Red de Observación del IDEAM cuenta con aproximadamente 2.500 estaciones hidrológicas y meteorológicas. Sin embargo, una mayor disponibilidad de datos permitiría mejorar la precisión y representatividad de los análisis.

En este contexto, invitó a los gremios agropecuarios a compartir la información generada por sus propias estaciones y explorar mecanismos de interoperabilidad con los sistemas de la entidad.

La propuesta abre una oportunidad para aprovechar capacidades que ya existen en el sector productivo.

Durante la reunión, por ejemplo, Fedearroz informó que cuenta con 70 estaciones climáticas y manifestó su interés en retomar el intercambio de información con el IDEAM.

Fedecacao también destacó la existencia de estaciones meteorológicas en sus centros experimentales y expresó su disposición para establecer mecanismos de colaboración.

Estas experiencias evidencian que los gremios no solo son usuarios de la información climática, sino que también pueden contribuir a producirla y fortalecerla.

La integración de estos datos podría permitir un conocimiento más detallado de las condiciones locales y favorecer el desarrollo de herramientas que respondan a las necesidades de las diferentes cadenas productivas.

Que la información llegue al productor

Además de ampliar la red de observación, otro de los retos identificados fue facilitar la comprensión y utilización de los pronósticos.

Durante el encuentro, Jorge Enrique Bedoya, presidente de la SAC, planteó la importancia de poder visualizar la información climática de acuerdo con la ubicación de los cultivos en el país.

Esta posibilidad permitiría relacionar las condiciones meteorológicas con las actividades productivas presentes en cada territorio y ofrecer información más útil para la toma de decisiones.

El IDEAM destacó herramientas digitales que facilitan el acceso a pronósticos, alertas y reportes sobre precipitaciones, temperaturas, niveles de los ríos y otras variables relevantes.

Entre ellas se encuentran sus visores de información geográfica, los sistemas de seguimiento hidrológico y la aplicación IDEAM en tu Mano, que permite consultar pronósticos y alertas.

La entidad también ha venido trabajando en formatos de divulgación más accesibles y en iniciativas de formación orientadas a fortalecer la comprensión de la información científica.

La importancia de estas herramientas radica en que permiten acercar el conocimiento técnico a decisiones cotidianas de los productores, desde la programación de actividades agrícolas hasta la adopción de medidas preventivas frente a eventos extremos.

Academia y gremios: aliados para fortalecer el conocimiento

La conversación también permitió identificar oportunidades de trabajo con las universidades.

Manuel Acevedo, rector de la Universidad de Ciencias Aplicadas y Ambientales (U.D.C.A.), destacó la experiencia de la institución en el desarrollo de metodologías para acercar el conocimiento científico a los ciudadanos.

Asimismo, manifestó su disposición para articular capacidades técnicas con el IDEAM y explorar la vinculación de una estación meteorológica universitaria a la Red de Observación.

Esta propuesta fue recibida favorablemente por la dirección del Instituto, que planteó la posibilidad de avanzar en una alianza.

El intercambio evidenció el potencial de construir una red de colaboración en la que entidades públicas, gremios y academia aporten información, infraestructura y conocimiento.

Las mesas agroclimáticas nacionales y departamentales constituyen otro escenario para fortalecer este trabajo. En ellas participan especialistas que analizan las condiciones climáticas y apoyan la formulación de recomendaciones para diferentes actividades productivas.

Durante la reunión, el IDEAM manifestó su disposición para promover, a través de la SAC, una mayor participación de los gremios en estos espacios.

Anticiparse también es producir mejor

La información climática adquiere especial importancia cuando permite actuar antes de que ocurran las emergencias.

Conocer las tendencias de lluvia, identificar posibles reducciones de la disponibilidad de agua o anticipar condiciones favorables para incendios y heladas contribuye a una mejor planificación.

Pero para aprovechar estos beneficios es necesario que la información llegue a los territorios, se comprenda adecuadamente y se integre a las decisiones de productores, empresas e instituciones.

El encuentro entre el IDEAM y la SAC dejó abierta una agenda de colaboración orientada al intercambio de datos, el fortalecimiento de las redes de monitoreo y la formación de capacidades para utilizar la información científica.

El desafío será convertir estas oportunidades en mecanismos de trabajo que acerquen cada vez más los pronósticos a las necesidades reales del campo colombiano.

Porque anticiparse al clima no significa evitar sus cambios, sino contar con mejores herramientas para producir, proteger los recursos y tomar decisiones a tiempo.