Revista Nacional de Agricultura
Edición 1073 – Septiembre 2026

La Dirección de Carabineros y Protección Ambiental de la Policía Nacional presentó ante la SAC una estrategia para fortalecer el acompañamiento a los gremios agropecuarios y contribuir a la prevención de los delitos que afectan a los productores rurales.
La seguridad sigue siendo uno de los principales desafíos para el desarrollo del campo colombiano. La extorsión, el hurto, el contrabando y otras actividades ilegales afectan la tranquilidad de los productores, incrementan los costos de operación y generan incertidumbre sobre las posibilidades de invertir y desarrollar actividades productivas en distintas regiones del país.
Con el propósito de fortalecer el trabajo conjunto frente a estas problemáticas, la Dirección de Carabineros y Protección Ambiental de la Policía Nacional presentó ante la Junta Directiva de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC) la estrategia Mi Finca Más Segura, orientada a promover una relación más cercana entre las autoridades y los gremios agropecuarios.
La presentación estuvo a cargo del coronel Gustavo Adolfo Chaparro Guerrero, de la Dirección de Carabineros y Protección Ambiental de la Policía Nacional.
Durante el encuentro se destacó la importancia de fortalecer los canales de comunicación, conocer las necesidades de los diferentes sectores productivos y promover acciones de prevención que contribuyan a mejorar las condiciones de seguridad en los territorios.
Una estrategia que reconoce las necesidades del campo
Uno de los principales aspectos abordados fue la necesidad de contar con un acompañamiento institucional que responda a las particularidades de cada actividad agropecuaria.
Las condiciones de seguridad no son iguales para un productor ganadero, un cultivador de cacao, una empresa floricultora o una explotación avícola. Cada actividad enfrenta riesgos diferentes, relacionados con su ubicación, sus procesos productivos, el transporte de mercancías y las dinámicas de ilegalidad presentes en los territorios.
Esta diversidad quedó reflejada en las intervenciones de los representantes de los gremios afiliados a la SAC, quienes compartieron algunas de las problemáticas que afectan a sus productores.
Entre las preocupaciones expuestas estuvieron el hurto de productos agropecuarios, el abigeato, la extorsión, el contrabando y las dificultades de seguridad durante el transporte y la comercialización.
Las intervenciones también evidenciaron la importancia de fortalecer la confianza entre los productores y las autoridades, así como de facilitar el reporte oportuno de situaciones que puedan poner en riesgo la actividad agropecuaria.
En este contexto, la estrategia Mi Finca Más Segura busca contribuir a una mayor cercanía institucional y promover espacios de trabajo conjunto para identificar las principales necesidades de seguridad rural.
La articulación, una prioridad para los gremios
Durante la reunión, Jorge Enrique Bedoya, presidente de la SAC, destacó la importancia de que las iniciativas de seguridad se traduzcan en acciones concretas que respondan a las necesidades de los productores.
Señaló que los desafíos varían entre regiones y sectores productivos, por lo que resulta fundamental fortalecer la coordinación entre las autoridades y quienes conocen directamente las dinámicas del campo.
Asimismo, resaltó la necesidad de promover el trabajo articulado entre las diferentes instituciones responsables de la seguridad territorial, especialmente en aquellas regiones donde las actividades agropecuarias enfrentan mayores riesgos.
Por su parte, el coronel Chaparro reiteró la disposición de la Dirección de Carabineros y Protección Ambiental para continuar fortaleciendo su relación con los gremios y acompañar las iniciativas orientadas a mejorar la seguridad rural.
El encuentro permitió identificar oportunidades para mantener el diálogo, compartir información sobre las problemáticas que enfrentan los productores y promover acciones conjuntas de prevención.
Seguridad para producir y generar empleo
La seguridad rural tiene implicaciones que van más allá de la protección de los bienes y las instalaciones productivas. También es determinante para la generación de empleo, la permanencia de las familias en el campo, la atracción de inversiones y el desarrollo económico de las regiones.
Cuando los productores enfrentan amenazas o situaciones de ilegalidad, se afectan sus posibilidades de crecimiento y se compromete la estabilidad de actividades que contribuyen al abastecimiento de alimentos y a las exportaciones del país.
Por ello, fortalecer las condiciones de seguridad requiere esfuerzos sostenidos, presencia institucional y una comunicación permanente entre las autoridades y las comunidades rurales.
La presentación de Mi Finca Más Segura ante la Junta Directiva de la SAC constituye una oportunidad para seguir construyendo una agenda de colaboración alrededor de estos objetivos.
Para los gremios agropecuarios, el propósito es claro: avanzar hacia un campo en el que los productores puedan desarrollar sus actividades con mayor tranquilidad, confianza y mejores condiciones para invertir, producir y generar empleo.

