Revista Nacional de Agricultura
Edición 1071 – Julio 2026

AÑO INTERNACIONAL DE LA AGRICULTORA
Con motivo del Año Internacional de la Agricultora, presentamos la cuarta entrega de la serie editorial que nos acompañará durante todo el 2026 con el objetivo es visibilizar las voces de las mujeres que, desde diversos roles en los gremios afiliados a la SAC, están transformando la ruralidad y liderando el desarrollo de los sectores que representan.
Daniela Munera
Mediana porcicultora de Antioquia
Marca: @tierrafria.sp
Pregunta 1 Más allá de la labor tradicional, ¿cuál es ese aporte diferencial e imprescindible que la mujer de su sector está imprimiendo hoy en la competitividad y la sostenibilidad del campo colombiano?
Más allá de ese papel tradicional, la mujer porcicultora está marcando la diferencia al aportar nuevas formas de enfrentar los desafíos del agro colombiano. Su capacidad de liderazgo, creatividad, atención al detalle y visión estratégica le permiten impulsar procesos más innovadores, eficientes y sostenibles, contribuyendo de manera decisiva a la competitividad y al futuro de la porcicultura en Colombia.
Pregunta 2. Como una de las mujeres que hoy transforman el campo desde su gremio, ¿cuál es ese valor o sello personal que usted imprime en su gestión para inspirar el liderazgo femenino en la ruralidad?
Es la suma de la valentía, la capacidad de aprendizaje y la convicción de creer que es posible liderar como mujer en uno de los sectores más importantes del agro colombiano
- Primero, asumo con valentía el rol de liderar cada proceso
- Segundo, mi capacidad de aprendizaje que me faculta para entender cada uno de los engranajes que mueven el sector porcícola y así identifico fácilmente las oportunidades de mejora
- Tercero, la convicción de creer que las mujeres, con nuestra auténtica forma de liderar, podemos aportar a la evolución del sector
Pregunta 3. En este año de decisiones para el país, ¿cuál es la petición concreta que usted le hace al nuevo Gobierno para potenciar el desarrollo de la mujer rural en su sector?
Más que programas de apoyo asistenciales, que han sido el enfoque con el que se han desarrollado las políticas públicas para la mujer rural tradicionalmente, le solicito al nuevo gobierno enfocarse en:
- Programas educativos enfocados en gestión y dirección de proyectos productivos
- Sistemas de acompañamiento para que las mujeres se liberen de la función social del cuidado y puedan dedicar tiempo al desarrollo, liderazgo y gestión de sus proyectos productivos
- Fortalecer los fondos económicos para que las mujeres rurales puedan acceder a recursos públicos para desarrollar sus iniciativas en el sector
La capacidad de liderazgo, creatividad, atención al detalle y visión estratégica de la mujer, le permiten impulsar procesos más innovadores, eficientes y sostenibles, contribuyendo de manera decisiva a la competitividad y al futuro de la porcicultura en Colombia.
Gloria Guzmán
Afiliada de la SAG Valle
Pregunta 1 Más allá de la labor tradicional, ¿cuál es ese aporte diferencial e imprescindible que la mujer de su sector está imprimiendo hoy en la competitividad y la sostenibilidad del campo colombiano?
La mujer siempre ha sido un motor fundamental en la agricultura y la ganadería. En la actual coyuntura de seguridad, como mujer he aportado al fortalecimiento del relacionamiento con la Fuerza Pública, resaltando la importancia del sector productivo agrícola en la generación de empleo, la reconstrucción del tejido social, la estabilidad de los territorios y la necesidad de una articulación efectiva entre los sectores público y privado.
Pregunta 2 Como una de las mujeres que hoy transforman el campo desde su gremio, ¿cuál es ese valor o sello personal que usted imprime en su gestión para inspirar el liderazgo femenino en la ruralidad?
Lo represento a través del servicio a las comunidades, impulsando el desarrollo de negocios sostenibles que sean económicamente viables, socialmente responsables y ambientalmente sostenibles.
Mi sello personal refleja el compromiso con la ruralidad y con la generación de empleo para las mujeres, tanto en labores de campo como en cargos administrativos. Asimismo, desde mi familia hemos promovido la inversión y la creación de empleo mediante otros negocios que contribuyen al desarrollo de la ciudad, del departamento y del país.
Este compromiso cobra aún más importancia en un momento de crisis de empleabilidad, especialmente de empleo formal, y demuestra el aporte de la mujer del sector productivo al bienestar y desarrollo de las comunidades en su área de influencia.
Pregunta 3 En este año de decisiones para el país, ¿cuál es la petición concreta que usted le hace al nuevo Gobierno para potenciar el desarrollo de la mujer rural en su sector?
En primer lugar, la principal petición al Gobierno nacional es la necesidad urgente de restablecer la seguridad en todos los territorios del país.
La mujer en el sector rural se ha visto gravemente afectada por problemáticas como el reclutamiento ilícito de menores, que golpea a las familias; los secuestros y las extorsiones, que generan incertidumbre y desestabilizan emocionalmente a las mujeres y sus hogares; y la pérdida de empleo formal, que impacta directamente la estabilidad económica y social de las familias.
El mejor indicador de desarrollo social es que una persona tenga un empleo digno y formal. A partir de este, puede satisfacer necesidades básicas como la alimentación, la salud y la educación de su familia. Por ello, recuperar la seguridad y fortalecer el empleo formal deben ser prioridades para garantizar el bienestar de las comunidades rurales.
Mi sello personal refleja el compromiso con la ruralidad y con la generación de empleo para las mujeres, tanto en labores de campo como en cargos administrativos.

