Revista Nacional de Agricultura
Edición 1070 – Junio 2026

El dólar pone presión sobre las exportaciones del agro
La acelerada apreciación del peso colombiano encendió las alertas de los principales gremios agroexportadores del país. A través de un comunicado conjunto, organizaciones como la Federación Nacional de Cafeteros, Asocolflores, Fedepalma y Asocaña solicitaron al nuevo Gobierno adoptar medidas que contribuyan a mitigar el impacto de la tasa de cambio sobre la competitividad del sector. En el último año, el dólar registró una caída cercana al 23 %, reduciendo los ingresos en pesos de actividades exportadoras como el café, las flores, el banano, el aceite de palma, el azúcar y el aguacate, mientras los costos de producción continúan aumentando.
A este panorama se suman mayores costos laborales, el comportamiento de los precios internacionales, la incertidumbre frente al costo de los fertilizantes y la expectativa por los efectos del fenómeno de El Niño. Desde la SAC se insistió en la necesidad de avanzar en instrumentos como coberturas cambiarias, líneas de financiamiento y mecanismos de apoyo al exportador para preservar la competitividad, el empleo y la generación de divisas.
El Niño vuelve a poner a prueba al campo
El Gobierno Nacional confirmó el inicio del fenómeno de El Niño, un evento climático que vuelve a generar preocupación en el sector agropecuario. Cerca del 72 % de la agricultura colombiana depende de las lluvias, por lo que un déficit prolongado de agua podría afectar la productividad, reducir las áreas sembradas e incrementar los costos de producción. Cultivos como arroz, papa, plátano, yuca y caña de azúcar figuran entre los más expuestos, mientras que la ganadería y la pesca también podrían registrar impactos importantes.
La inflación mantuvo su tendencia al alza
La inflación anual en Colombia se ubicó en 6,14 % al cierre de junio, completando cuatro meses consecutivos de incrementos y alejándose de la meta establecida por el Banco de la República. Los mayores aportes al aumento del costo de vida vienen de los rubros de alojamiento y alimentos y bebidas.
El rubro de alimentos y bebidas tuvo una variación anual superior a la variación del total de la economía. Dentro de esta canasta se destacan incrementos en productos como yuca, la carne de res, la papa, la cebolla, la leche y el café. Analistas advirtieron que la persistencia de estos aumentos responde a factores estructurales: costos de producción y logística, asociados con aumentos en los precios de insumos internacionales como los fertilizantes y del precio del combustible, lo que mantiene la presión sobre el bolsillo de los hogares colombianos.

