Revista Nacional de Agricultura
Edición 1070 – Junio 2026

Plan Pétalo:
20 años protegiendo la logística de las flores colombianas
Cada temporada de San Valentín y Día de la Madre pone a prueba una de las operaciones logísticas más complejas del agro colombiano. Detrás de millones de flores que salen de los cultivos, y llegan en pocos días a más de 100 países, existe un trabajo permanente de coordinación entre autoridades, entidades públicas, aerolíneas, operadores logísticos y productores. Ese esfuerzo conjunto tiene nombre: Plan Pétalo, una estrategia creada hace cerca de dos décadas, y que hoy se ha convertido en un referente de articulación institucional, seguridad y logística para las exportaciones de flores colombianas.
En conversación con la Revista Nacional de Agricultura, María Carolina Pantoja Rojas, directora de Economía y Logística de Asocolflores y líder del Plan Pétalo, explicó cómo nació esta iniciativa, cuáles han sido sus principales aprendizajes y por qué el trabajo articulado continúa siendo el principal activo para mantener la competitividad de la floricultura colombiana.
R.N.A. El Plan Pétalo nació hace cerca de 20 años a partir de un hecho inesperado. ¿Cómo surgió esta iniciativa?
María Carolina Pantoja: Todo comenzó en 2006, cuando un vehículo que transportaba flores fue robado. Aunque el objetivo principal era el vehículo y no la carga, ese hecho encendió las alarmas del sector y evidenció la necesidad de fortalecer la coordinación con las autoridades.
Desde entonces, el Plan Pétalo ha evolucionado hasta convertirse en una estrategia que reúne a la Policía Nacional, ministerios, entidades del Gobierno, la DIAN, el ICA, operadores logísticos, proveedores de servicios y otros aliados estratégicos para prevenir riesgos y responder de manera coordinada durante las temporadas de mayor movimiento.
R.N.A. Después de dos décadas, ¿qué ha permitido que el Plan Pétalo siga fortaleciéndose?
M.C.P. La mejora continua. Al finalizar cada temporada evaluamos qué hicimos bien y qué podemos fortalecer. Realizamos mesas de trabajo con todos los actores de la cadena logística para revisar procesos de comercio exterior, seguridad y logística.
También desarrollamos capacitaciones permanentes con autoridades y empresas afiliadas. Conocemos las nuevas modalidades de riesgo, fortalecemos la comunicación entre las instituciones y mantenemos activos los canales de coordinación durante las 52 semanas del año. El trabajo no comienza cuando inicia una temporada; se construye durante todo el año.
R.N.A. San Valentín y el Día de la Madre representan las temporadas más importantes para la floricultura. ¿Cómo es el recorrido que hacen las flores desde el cultivo hasta los mercados internacionales?
M.C.P. Cerca del 40 % de las exportaciones anuales de flores se concentra entre estas dos temporadas, por eso cada detalle cuenta.
El proceso inicia en los cultivos, donde las flores son cosechadas y posteriormente clasificadas de acuerdo con las características que exige cada mercado internacional. Luego pasan a cuartos fríos para estabilizar su temperatura antes de ser transportadas en vehículos refrigerados, equipados con sistemas de trazabilidad y seguridad.
Al llegar a las terminales de carga, todas las cajas son inspeccionadas mediante escáner y organizadas en bodegas con temperatura controlada hasta su embarque. Aproximadamente el 92 % de las flores colombianas viaja por vía aérea y el restante 8 % por vía marítima, siempre bajo estrictos protocolos de seguridad, trazabilidad y conservación de la cadena de frío.
R.N.A. Después de 20 años de trabajo, ¿cuál considera que ha sido el mayor aprendizaje del Plan Pétalo?
M.C.P. Sin duda, el trabajo en equipo. Ninguna institución puede hacerlo sola. Autoridades nacionales, regionales y locales, operadores logísticos, proveedores de servicios, asociaciones y productores aportan para que las flores lleguen con la calidad y frescura que caracterizan a Colombia.
Nuestro trabajo siempre parte de cuatro ejes: persona, producto, proceso y planeta. Ese ha sido el fundamento para fortalecer las buenas prácticas y reducir riesgos en toda la cadena logística.
R.N.A. ¿Qué puede aprender el resto del sector agropecuario de esta experiencia?
M.C.P. Siempre hemos estado dispuestos a compartir lo aprendido. Ya lo hemos hecho con otros sectores, como el de las hierbas aromáticas, entregando estudios y metodologías para que puedan fortalecer sus propias cadenas logísticas.
El principal mensaje es que el trabajo colaborativo hace más competitivo al país. Cada sector tiene particularidades diferentes, pero la articulación entre instituciones y empresas puede replicarse en cualquier cadena productiva.
R.N.A. ¿Cuáles son hoy los principales retos del Plan Pétalo?
M.C.P. El mayor reto es no bajar la guardia. Debemos mantenernos atentos a los cambios que enfrenta el sector, fortalecer la seguridad, proteger la sanidad vegetal y seguir construyendo una logística cada vez más eficiente, segura y sostenible.
El compromiso es continuar reaccionando de manera coordinada frente a cualquier situación que pueda afectar la competitividad de la floricultura colombiana.
La floricultura en cifras
- US$214 millones exportados en flores durante febrero de 2026.
- 28.662 toneladas enviadas a los mercados internacionales.
- Estados Unidos concentró el 76,1 % del valor exportado.
- 92 % de las flores colombianas se exportan por vía aérea.
- Más de 100 países reciben flores colombianas.
- San Valentín y Día de la Madre representan cerca del 40 % de las exportaciones anuales del sector

